
Transformación cultural: solo el 46% de los argentinos considera muy importante tener hijos
Un estudio de la Universidad Austral revela una histórica caída en la valoración de la paternidad. En diez años, los nacimientos en Argentina descendieron un 47% y la fecundidad cayó a niveles ultrabajos.
En el marco del Día Mundial de la Población, el Observatorio del Desarrollo Humano y la Vulnerabilidad del Instituto de Ciencias para la Familia de la Universidad Austral presentó un revelador informe sobre la evolución de los valores familiares en el país. El dato más contundente señala que solo el 46% de los argentinos considera muy importante tener hijos, marcando un fuerte contraste con el 77% registrado en 2015.
Esta transformación cultural coincide con un escenario demográfico sin precedentes. Según la Dirección de Estadísticas e Información de Salud (DEIS) del Ministerio de Salud de la Nación, entre 2014 y 2024 los nacimientos en Argentina cayeron un 47%, al pasar de 777.012 a 413.135, la reducción más pronunciada de la historia disponible. Actualmente, el país registra una tasa de fecundidad de 1,2 hijos por mujer, ubicándose entre los cuatro países de América Latina con niveles de fecundidad ultrabaja.
El cambio de paradigma entre las nuevas generaciones
El fenómeno se profundiza al analizar la franja etaria más joven. Apenas el 34% de las personas de entre 18 y 34 años considera que tener hijos es indispensable para una vida plena.
Por primera vez, el estudio indagó en las razones de quienes eligen no ser padres. El 57,3% de los encuestados afirmó que tener hijos simplemente no forma parte de sus planes personales, superando a factores tradicionales como no tener pareja estable (38,2%), preferir viajar o vivir otras experiencias (32,6%) o priorizar el desarrollo profesional (30,3%). Asimismo, un 22,5% citó el contexto mundial —ambiental, social o económico— como determinante.
Impacto en las comunidades del interior
Aunque el informe analiza la tendencia a nivel nacional, la dinámica no es ajena al interior bonaerense y a distritos en crecimiento como Exaltación de la Cruz. La redefinición de las prioridades individuales transforma las expectativas de desarrollo urbano, el crecimiento poblacional de localidades como Capilla del Señor, Los Cardales o Parada Robles, y la demanda de servicios educativos e infraestructura.
Las investigadoras de la Universidad Austral aclaran que estos datos no representan un rechazo a la institución familiar, la cual sigue siendo señalada como la principal fuente de satisfacción personal. Sin embargo, confirman que la maternidad y la paternidad han dejado de ser un mandato social o un proyecto compartido por la mayoría, para transformarse en una opción individual dentro de múltiples proyectos de vida.