
Tensión en Capilla del Señor por el arbolado público: tras el reclamo de los vecinos, el Municipio decidió dar marcha atrás
La Secretaría de Higiene Urbana había iniciado la extracción masiva de ejemplares para colocar naranjos en el casco histórico. La reacción de la comunidad obligó a suspender las obras y abrió un nuevo frente de debate político.
Un inicio de mes atravesado por la polémica y el debate vecinal se vivió este jueves 1° de octubre en Capilla del Señor. La Secretaría de Higiene Urbana de la Municipalidad de Exaltación de la Cruz dio comienzo a las tareas de remoción del arbolado público en las calles del casco urbano, una medida que desencadenó una fuerte controversia entre frentistas con problemas estructurales y vecinos comprometidos con la conservación de la identidad ambiental del pueblo historicista.
La intervención municipal contemplaba, en una primera etapa, el retiro progresivo de ejemplares cuyas raíces provocaban daños en veredas y propiedades privadas, con el objetivo de reemplazarlos por 150 nuevos naranjos. Según informaron inicialmente las autoridades, el plan incluía además un convenio con la empresa TGN, mediante el cual el distrito recibiría 450 plantines en concepto de compensación ambiental por la ampliación de su planta en la localidad de Pavón.
El reclamo vecinal y el giro municipal
Las tareas operativas comenzaron durante la mañana del jueves con la extracción de los primeros árboles. Sin embargo, el avance de las maquinarias provocó una inmediata y masiva movilización ciudadana en redes sociales. El reclamo de diversos sectores de la comunidad, que exigían frenar lo que consideraban una pérdida irremplazable del patrimonio natural del casco histórico, obligó al gobierno local a recalibrar su postura.
Ante el descontento social, el Ejecutivo municipal emitió un segundo comunicado oficial anunciando la suspensión inmediata del plan de extracciones masivas y la apertura de un esquema de evaluación caso por caso.
Desde la comuna argumentaron que las cuadrillas intervenían a partir de denuncias puntuales de frentistas por roturas en infraestructuras básicas. Según precisaron en el informe técnico, el desarrollo subterráneo de las raíces afectaba cañerías de agua, redes de cloaca y conexiones de gas, sumado a la cercanía con líneas de media tensión eléctrica. Asimismo, se argumentaron razones de seguridad ciudadana, señalando que la densidad foliar de algunos ejemplares entorpecía el rango de cobertura de las cámaras de videovigilancia y el alumbrado público.
Con el nuevo protocolo en marcha, el Municipio confirmó que solo se retirarán árboles en situaciones de riesgo inminente o daño probado, garantizando su reemplazo inmediato y extendiendo la reforestación a los sectores que actualmente carecen de vegetación.