
SOBERANÍA EN DISPUTA: UN EMPRESARIO ESTADOUNIDENSE BLOQUEA LA RUTA 12 EN CHUBUT Y CRECE EL ESCÁNDALO POR LA INACCIÓN ESTATAL
El cierre de un camino público en la Patagonia pone en jaque el discurso oficial sobre la libre circulación. Vecinos denuncian que un privado impide el paso mientras el Estado permanece ausente.
La cordillera de Chubut es el escenario de un conflicto que trasciende lo local para convertirse en un debate nacional sobre el control del territorio. Un empresario de origen estadounidense ha sido denunciado por bloquear un tramo de la Ruta 12, instalando tranqueras y restricciones que impiden el paso en una traza de uso público. La medida ha dejado a familias rurales aisladas y afecta directamente la producción y el tránsito en la zona.
El caso genera una contradicción insoslayable frente a las políticas de "orden público" implementadas por el Gobierno Nacional. Mientras el Ministerio de Seguridad, a cargo de Patricia Bullrich, aplica con rigurosidad el protocolo antipiquetes ante manifestaciones sociales, la respuesta ante este bloqueo privado ha sido, hasta el momento, nula. Esta disparidad en la intervención estatal reabre la pregunta sobre si el derecho a la libre circulación se garantiza de forma universal o depende de quién sea el infractor.
El contexto se vuelve aún más complejo tras la reciente flexibilización de la Ley de Tierras Rurales (26.737) impulsada por la gestión de Javier Milei. Esta normativa establecía límites a la compra de tierras por parte de extranjeros, especialmente en áreas con recursos estratégicos como el agua. En la Patagonia, la concentración de tierras en manos privadas extranjeras vuelve a poner bajo la lupa la soberanía sobre cuencas hídricas y ecosistemas clave.
Hasta ahora, ni el gobierno provincial ni las fuerzas federales han intervenido para liberar la Ruta 12. En las comunidades de la cordillera, el lema presidencial "el que las hace, las paga" resuena con un tono irónico mientras esperan que la justicia o el Estado restituyan un derecho básico: el de transitar libremente por los caminos de su propia tierra.