
Reestructuración en Olivos: el coronel Tereso fue designado para reorganizar el personal y el esquema de la Residencia Presidencial
Tras una serie de irregularidades detectadas en la gestión civil del predio y en los servicios de asistencia, el Gobierno dispuso la militarización de las dependencias bajo el control de Casa Militar.
En el marco de un proceso de reestructuración interna en la Quinta Presidencial de Olivos, el Poder Ejecutivo avanzó en la militarización integral del predio con el objetivo de reordenar las áreas operativas, de logística y de asistencia directa. La tarea fue encomendada al coronel Tereso, segundo al mando de Casa Militar, quien asumió la responsabilidad de normalizar el funcionamiento de la residencia.
El militar, con trayectoria previa como jefe de prensa del Ejército Argentino y segundo jefe del Regimiento de Granaderos a Caballo, encabeza un plan para reemplazar de forma gradual al personal civil por efectivos de las Fuerzas Armadas en roles clave que abarcan desde la jardinería y la peluquería hasta el servicio de cocina.
Las denuncias por contrataciones y el desplazamiento de personal
La intervención de Casa Militar —conducción que encabeza el brigadier Sebastián Ibáñez— responde a severas irregularidades administrativas sacadas a la luz recientemente. Entre ellas, la diputada Marcelina Pagano denunció presuntas maniobras vinculadas al entorno de Belén Agudiez y Analía Agudiez, esta última desplazada de la jefatura de la cocina presidencial.
Según la denuncia, se habría utilizado la figura de un jubilado sin patrimonio para facturar al Estado sumas superiores a los 600 millones de pesos como proveedor oficial, además de presuntas inconsistencias en la adquisición de insumos alimenticios y el uso de la infraestructura de la residencia. A este escenario se sumaron episodios de tensión interna generados por el malestar del presidente Javier Milei ante fallas operativas en el cuidado de sus mascotas y desinteligencias en el manejo cotidiano de la quinta.
Preocupación en el cuerpo de edecanes y la Casa Militar
El proceso de reorganización no está exento de fricciones en el ámbito castrense. Fuentes militares indicaron que existe cautela entre el personal convocado a cumplir funciones en Olivos debido a la rigidez de las exigencias cotidianas.
A su vez, la situación generó inquietud en los edecanes presidenciales, encargados de la asistencia directa al jefe de Estado, quienes expresaron a sus respectivas fuerzas la necesidad de contar con pautas claras sobre cómo proceder ante situaciones atípicas o fuera del protocolo habitual en el ejercicio de sus funciones.
En paralelo, la conducción de Casa Militar afronta un escenario de escrutinio público tras denuncias desestimadas por la Justicia sobre presunto espionaje a periodistas en la Casa Rosada e investigaciones vinculadas a contrataciones de mantenimiento de la flota aérea presidencial.