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Norberto Torres: la memoria que venció al silencio en Exaltación de la Cruz

A 50 años del último golpe militar, la historia del joven de 17 años secuestrado en Los Cardales sigue siendo el motor para reconstruir una verdad que el pueblo calló por décadas.

Norberto Torres: la memoria que venció al silencio en Exaltación de la Cruz

A 50 años del último golpe militar, la historia del joven de 17 años secuestrado en Los Cardales sigue siendo el motor para reconstruir una verdad que el pueblo calló por décadas.

El próximo 24 de marzo se cumple medio siglo del inicio de la dictadura más feroz de nuestra historia. Durante décadas, en las calles de Exaltación de la Cruz se intentó instalar que "acá no había pasado nada". Sin embargo, el 10 de agosto de 1976, la violencia estatal irrumpió en la casa de la calle Buenos Aires al 350, en Los Cardales, para llevarse a Norberto Torres.

Norberto era apenas un adolescente. Estudiaba en el Instituto Estrada de Capilla del Señor y tenía toda una vida por delante cuando una patota militar lo secuestró frente a sus padres, a quienes dejaron maniatados. El "infierno de pueblo chico" se tradujo en un silencio que duró casi 30 años, hasta que en 2003 alumnos de la Escuela Secundaria N° 1, bajo el programa Jóvenes y Memoria, rompieron el cerco de negación. La investigación de la docente Ana Alzugaray y los estudiantes Diego Díaz y Juan Vitali rescató a Norberto del olvido.

Como parte de este proceso de reparación, en septiembre de 2022 se instaló en Los Cardales una "marca de memoria" para señalizar su historia. La actividad fue un hito para los derechos humanos locales y contó con la presencia de figuras como Iris Pereyra de Avellaneda (titular de la Liga de los Derechos Humanos y madre de Floreal “El Negrito” Avellaneda), junto a Nora Leguizamón y Ana Tapia, de la Asociación de Sobrevivientes de Campo de Mayo.

Sin embargo, la memoria aún enfrenta resistencias: dicha placa fue cobardemente vandalizada y arrancada. Este ataque no es un hecho aislado, sino un intento de volver a imponer aquel silencio de 1976. Frente a esto, la comunidad reafirma su compromiso. La distinción municipal “Norberto Torres”, que ya recibieron referentes como León Gieco, el fiscal Pablo Parenti y recientemente el vecino Alfredo Martinoli (ex responsable del Museo del Periodismo), demuestra que el nombre de Norberto ya es parte inamovible de nuestra identidad.

A 50 años del golpe, Norberto Torres ya no es un "hueco" en la historia. Es el recordatorio de que, aunque arranquen las marcas, la memoria florece en cada vecino que elige no callar.

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