
Glaciares en alerta: Diputados debate mañana una reforma clave que genera fuertes cruces
La Cámara de Diputados sesionará este miércoles a las 15 para tratar modificaciones a la Ley 26.639. Denuncian que el proyecto recorta la protección ambiental y favorece el extractivismo.
Mañana será un día de definiciones intensas en el Congreso de la Nación. La Cámara de Diputados, presidida por Martín Menem, fue convocada a sesionar a partir de las 15 horas para tratar la reforma de la Ley de Glaciares, un proyecto impulsado por el Gobierno Nacional con el apoyo de La Libertad Avanza y bloques aliados. La iniciativa llega al recinto envuelta en polémicas, especialmente tras las quejas de diversos sectores por el recorte de oradores en las audiencias públicas.
La actual Ley 26.639, sancionada en 2010, establece presupuestos mínimos para la preservación de los glaciares y el ambiente periglacial, considerándolos reservas estratégicas de agua dulce. Sin embargo, el nuevo proyecto busca redefinir este marco bajo el concepto de una utilización “racional” de los recursos, otorgando mayor autonomía a las provincias.
Los puntos principales de la reforma
Uno de los ejes más sensibles es la modificación del Inventario Nacional de Glaciares. Hasta ahora, el trabajo del IANIGLA (organismo científico de prestigio internacional) era vinculante. Con el nuevo texto, las provincias podrían verificar la supuesta "inexistencia" de funciones hídricas en geoformas ya inventariadas, pudiendo excluirlas del régimen de protección.
Además, la reforma introduce el concepto de “alteración relevante” para las actividades prohibidas. Esto significa que ya no habría una veda absoluta para la minería o la explotación de hidrocarburos en zonas sensibles, sino que quedaría a criterio de las autoridades locales definir qué daño se considera aceptable.
Impacto ambiental y económico
Desde sectores científicos y ambientalistas advierten que se trata de una regresión ambiental. El proyecto elimina la obligatoriedad de la Evaluación Ambiental Estratégica, que permitía medir el impacto acumulado de varios proyectos sobre una misma cuenca hídrica.
Por otro lado, la propuesta no prevé presupuesto ni financiamiento para que las provincias asuman estas nuevas responsabilidades técnicas. Realizar estudios en alta montaña requiere tecnología y personal altamente calificado, recursos que hoy las jurisdicciones no tienen garantizados. El debate se da en un contexto donde el agua se vuelve un recurso cada vez más estratégico frente a la crisis climática global.