
Día del Animal: la historia detrás del 29 de abril en Argentina y el legado de Lucas Albarracín
Esta fecha, puramente argentina, rinde homenaje al abogado que impulsó la primera ley contra el maltrato animal. Una jornada para reflexionar sobre el respeto y la sintiencia de todas las especies
Cada 29 de abril, Argentina celebra el Día del Animal, una fecha que trasciende la simple celebración de nuestras mascotas para convertirse en una jornada de conmemoración y profunda reflexión sobre la vida de las especies no humanas. A diferencia del Día Internacional del Animal (que es el 4 de octubre), nuestro país tiene su propia efeméride para honrar a un pionero en la defensa de sus derechos.
Esta fecha recuerda el fallecimiento, en 1926, del Dr. Ignacio Lucas Albarracín. Nacido en Córdoba en 1850, Albarracín fue un abogado que decidió enfocar su carrera profesional en una causa que, para su época, era casi inexistente: la protección de los animales, considerados por entonces poco más que objetos.
El impulsor de la "Ley Sarmiento"
Gracias a su vehemencia e ímpetu, Albarracín fue el gran impulsor de la primera Ley Nacional de Protección de Animales (Nº 2.786), promulgada el 25 de julio de 1891. Esta norma, precursora en Latinoamérica, estableció la obligatoriedad de brindar protección a los animales, buscando impedir su maltrato y su caza indiscriminada.
La regulación se popularizó como la "Ley Sarmiento", debido a que en su génesis y debate intervinieron grandes figuras de la historia argentina como el propio Domingo F. Sarmiento (quien fue presidente de la Sociedad Protectora de Animales, fundada por Albarracín), Bartolomé Mitre, Carlos Guido Spano y Vicente Fidel López.
Esta ley sentó las bases para la actual Ley de Protección Animal N° 14.346, sancionada en 1954 e incluida en el Código Penal, que pena los malos tratos y actos de crueldad.
Adelantado a su tiempo y la "sintiencia"
Lucas Albarracín fue un adelantado a su época. Entendió, mucho antes de que la ciencia lo validara masivamente, que los animales no son "cosas". Hoy, la Organización de Protección Animal Mundial reconoce que los animales son seres sintientes, con capacidad de experimentar dolor, sufrimiento, placer, alegría, miedo e inclusive empatía.
A nivel jurídico, la categoría de "cosa" aún persiste en algunos aspectos, pero la lucha que inició Albarracín sigue viva en miles de personas y organizaciones que trabajan por el respeto y el amor hacia los animales. El 29 de abril es, por tanto, el legado de un hombre que luchó hasta el agotamiento por aquellos que no tienen voz.